Terapia ocupacional

Durante el tiempo que estuvimos en el hospital hubo un momento en que no quería hacer nada más que esperar las noticias de los médicos. Después se me ocurrió llevar al hospital una falda y bordarla, los días se hacían mucho menos tediosos y la mente se mantenía donde debería estar en lugar de dar vueltas a la información que nos habían dado los doctores o imeginando qué sería lo peor que podría suceder... después mi tía María me enseñó a tejer, primero con gancho y después con agujas... tejer era mucho más sencillo que bordar en el hospital, puesto que requería de sólo dos materiales (agujas o gancho y estambre) en lugar de todo lo que tenía que llevar para bordar, además de que me permitía platicar mientras que hacía algo útil y bonito.
Cada quién tiene sus talentos ocultos, tejer fue el mío y es bueno tener la mente ocupada en alguna actividad en lugar de estar ociosamente preocupándose de todo en el hospital... aunque toma un poco de tiempo, recomiendo que prueben distintas actividades hasta que descubran aquella que los mantenga calmados y ocupados en las largas jornadas de los hospitales.
En el Centro Médico La Raza se ofrecían incluso clases de algunas manualidades, entre ellas bordado con listón y deshilado... no tuve tiempo de probarlas, pero eran bastante populares, e incluso, un día de la semana iba un voluntario a dar una clase de aeróbicos de media hora... así que no hay muchos pretextos para estar sentado sin hacer nada pensando lo peor.
